viernes, 7 de diciembre de 2018

CANCIÓN DE OTOÑO EN PRIMAVERA Y SONATINA, DE RUBEN DARIO


Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (aunque su primer apellido era García, la familia paterna era conocida por el apellido Darío), (Metapa, hoy Ciudad DaríoMatagalpa18 de enero de 1867-León6 de febrero de 1916), fue un poetaperiodista y diplomático nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Es, tal vez, el poeta que ha tenido mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas. Referente del modernismo en nuestro idioma por su obra Azul, en sus poemas se perciben fuertes influencias de escritores franceses. Fue también representante de su país en el exterior, ostentando distintos cargos, haciéndose evidente su compromiso sociopolítico también en sus obras como en A Colón. Son otras obras fundamentales Sonatina, Lo fatal, Canción de otoño en primavera, Cantos de vida y esperanza.



Canción de otoño en primavera

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer... 

Plural ha sido la celeste 
historia de mi corazón. 
Era una dulce niña, en este 
mundo de duelo y de aflicción. 

Miraba como el alba pura; 
sonreía como una flor. 
Era su cabellera obscura 
hecha de noche y de dolor. 

Yo era tímido como un niño. 
Ella, naturalmente, fue, 
para mi amor hecho de armiño, 
Herodías y Salomé... 

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer... 

Y más consoladora y más 
halagadora y expresiva, 
la otra fue más sensitiva 
cual no pensé encontrar jamás. 

Pues a su continua ternura 
una pasión violenta unía. 
En un peplo de gasa pura 
una bacante se envolvía... 

En sus brazos tomó mi ensueño 
y lo arrulló como a un bebé... 
Y te mató, triste y pequeño, 
falto de luz, falto de fe... 

Juventud, divino tesoro, 
¡te fuiste para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer... 

Otra juzgó que era mi boca 
el estuche de su pasión; 
y que me roería, loca, 
con sus dientes el corazón. 

Poniendo en un amor de exceso 
la mira de su voluntad, 
mientras eran abrazo y beso 
síntesis de la eternidad; 

y de nuestra carne ligera 
imaginar siempre un Edén, 
sin pensar que la Primavera 
y la carne acaban también... 

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer. 

¡Y las demás! En tantos climas, 
en tantas tierras siempre son, 
si no pretextos de mis rimas 
fantasmas de mi corazón. 

En vano busqué a la princesa 
que estaba triste de esperar. 
La vida es dura. Amarga y pesa. 
¡Ya no hay princesa que cantar! 

Mas a pesar del tiempo terco, 
mi sed de amor no tiene fin; 
con el cabello gris, me acerco 
a los rosales del jardín... 

Juventud, divino tesoro, 
¡ya te vas para no volver! 
Cuando quiero llorar, no lloro... 
y a veces lloro sin querer... 
¡Mas es mía el Alba de oro!


Sonatina

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa? 
Los suspiros se escapan de su boca de fresa, 
que ha perdido la risa, que ha perdido el color. 
La princesa está pálida en su silla de oro, 
está mudo el teclado de su clave sonoro, 
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. 

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales. 
Parlanchina, la dueña dice cosas banales, 
y vestido de rojo piruetea el bufón. 
La princesa no ríe, la princesa no siente; 
la princesa persigue por el cielo de Oriente 
la libélula vaga de una vaga ilusión. 

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China, 
o en el que ha detenido su carroza argentina 
para ver de sus ojos la dulzura de luz? 
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes, 
o en el que es soberano de los claros diamantes, 
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz? 

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa 
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa, 
tener alas ligeras, bajo el cielo volar; 
ir al sol por la escala luminosa de un rayo, 
saludar a los lirios con los versos de mayo 
o perderse en el viento sobre el trueno del mar. 

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata, 
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata, 
ni los cisnes unánimes en el lago de azur. 
Y están tristes las flores por la flor de la corte, 
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte, 
de Occidente las dalias y las rosas del Sur. 

¡Pobrecita princesa de los ojos azules! 
Está presa en sus oros, está presa en sus tules, 
en la jaula de mármol del palacio real; 
el palacio soberbio que vigilan los guardas, 
que custodian cien negros con sus cien alabardas, 
un lebrel que no duerme y un dragón colosal. 

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida! 
(La princesa está triste. La princesa está pálida.) 
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil! 
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe, 
(La princesa está pálida. La princesa está triste.) 
más brillante que el alba, más hermoso que abril! 

-«Calla, calla, princesa -dice el hada madrina-; 
en caballo, con alas, hacia acá se encamina, 
en el cinto la espada y en la mano el azor, 
el feliz caballero que te adora sin verte, 
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte, 
a encenderte los labios con un beso de amor».


Lourdes


martes, 4 de diciembre de 2018

NOCHE DE ALACRANES, DE ALFREDO GÓMEZ CERDÁ

Noche de alacranes

Autor: Alfredo Gómez Cerdá

Nº de Páginas: 256 págs.

Editorial: Ediciones SM

Año de Edición: 2005

Género: Novela Juvenil


Premio Gran Angular 2005



Alfredo Gómez Cerdá (Madrid, 1951) es un escritor español principalmente de literatura infantil y juvenil. Licenciado en Filología hispánica, dio sus primeros pasos hacia el teatro, pero es más conocido por sus obras para el público infantil y juvenil, terreno en el que se ha convertido en uno de los autores de referencia. En 1982 ganó su primer premio literario, al obtener el segundo puesto del Premio El Barco de Vapor, que ganaría en 1989. Ha publicado más de cien libros, entre novelas y cuentos; ha escrito varios guiones para cómic, ha colaborado en prensa y en revistas especializadas y ha participado en numerosas actividades relacionadas con la literatura infantil y juvenil. Muchos de sus libros han sido reconocidos con prestigiosos galardones, dentro y fuera de España. Sus obras han sido publicadas en varios países de Europa (Francia, Italia, Portugal, Alemania, Dinamarca), América (Canadá, Estados Unidos, México, Colombia, Perú, Argentina) y Asia (Líbano, China, Turquía, Corea y Japón). Ha recibido numerosos premios entre otros: La casa de verano (1985, segundo premio Gran Angular), Apareció en mi ventana (1990, premio Barco de Vapor), El beso de la fiera (1996, Premio Lector), Noche de alacranes (2005, Premio Gran Angular), Barro de Menellín (2008, Premio Ala Delta y Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2009), y El rostro de la sombra (2011, Premio Hache).



Un profesor de instituto invita a Catalina Melgosa, testigo directo de la posguerra española, a dar una charla a sus alumnos. El contacto con los jóvenes y el hecho de que recuerde un episodio de su pasado, hace que Catalina rememore, durante una larga noche, su amor adolescente por Emilio, al que ayudó cuando este fue secuestrado por los maquis. Una novela que reflexiona sobre el destino que se asigna a cada persona. 
Para algunos es una revolucionaria peligrosa, otros aseguran que es un ángel lleno de valentía. En realidad, Delgadina (apodo de Catalina, era muy delgada), es solo una joven indefensa que lo arriesga todo para ayudar a Emilio, el chico que ama. Muchos años después de la Guerra Civil, al volver a casa después de una charla en un instituto, durante una noche de insomnio (noche de alacranes, como ella llama a las noches que no puede dormir), Catalina se enfrenta a sus recuerdos con ayuda de algunos objetos que tiene guardados en una caja de galletas, y volverá a vivir su amor adolescente por Emilio... ¡Qué habrá sido de Emilio!
Catalina recuerda como su hermano, Tadeo, después de la guerra tuvo que huir al monte. Ella ayuda a su hermano y a los hombres que están con él cuando secuestran a Emilio el chico del que está enamorada. Cuando la guardia civil va  a detenerla, sin otra opción, escapa con su hermano y los maquis al monte, creándose una imagen de luchadora antifranquista y heroína. Tiene que  refugiarse en Francia, donde vive hasta que decide volver a España.
En Noche de alacranes no encontraremos solamente una historia de amor, recrea una realidad de la posguerra española, la relación de la guardia civil con los perdedores y los maquis, gente que se veía obligada a huir al monte para sobrevivir y que muchas veces terminaban muriendo si no podían salir del país. Una novela muy interesante, no solamente para jóvenes, a mí me gustó bastante.


                                   Lourdes

viernes, 30 de noviembre de 2018

NO SOY UN MONSTRUO, DE CARME CHAPARRO

No soy un monstruo

Autora: Carme Chaparro

Nº de Páginas: 336 págs.

Año de Edición: 2017

Editorial: Espasa 

Género: Novela Policíaca, Negra

Premio Primavera de Novela 2017


Carme Chaparro (Barcelona, 1973) es licenciada en periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona (1996). Comenzó su carrera profesional como redactora de los  programas de TV3, Ciutadans (premio Ondas) con una amplia y consolidada carrera como presentadora y editora en informativos de televisión. Desde hace veinte años está al frente de las principales ediciones informativas del grupo Mediaset, en Telecinco y Noticias Cuatro, espacios para los que ha cubierto los acontecimientos más destacados de las últimas dos décadas. 
Firmemente comprometida con la libertad, la igualdad y los derechos de las mujeres, y militante contra cualquier forma de manifestación de violencia hacia las personas más vulnerables, en 2018 recibió el Premio Feminismo PSOE, así como el reconocimiento a su trayectoria por parte del Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial. 
Su pasión por la lectura se ha traducido en pasión por escribir. Carme Chaparro ha compaginado su trabajo en televisión con colaboraciones como columnista para las revistas Yo Dona (en la que tiene un espacio semanal), GQ y Mujer Hoy. Actualmente también escribe su propio blog en Yahoo. Con su primera novela, No soy un monstruo, obtuvo el Premio Primavera de Novela en 2017 y será llevada al cine. En 2018 ha publicado La química del odio.


Si hay algo peor que una pesadilla es que esa pesadilla se repita. Y entre nuestros peores sueños, los de todos, pocos producen más angustia que un niño desaparezca sin dejar rastro.
Eso es precisamente lo que ocurre al principio de esta novela: en un centro comercial, en medio del bullicio de una tarde de compras, un depredador acecha, eligiendo la presa que está a punto de arrebatar. Esas pocas líneas, esos minutos de espera, serán los últimos instantes de paz para los protagonistas de una historia a la que los calificativos comunes, "trepidante", "imposible de soltar", "sorprendente", le quedan cortos, muy cortos.

Porque lo que hace Carme Chaparro en No soy un monstruo, su primera novela, es llevar al límite a sus personajes y a sus lectores. Y ni ellos ni nosotros saldremos indemnes de esta prueba. Compruébenlo.


En un centro comercial ha desaparecido Kike, un niño pequeño que se ha detenido a mirar un escaparate y se ha soltado de la mano de su madre un momento. La inspectora jefa del grupo de menores del SAF (servicio de atención a la familia de Madrid), Ana Aren, es la encargada de investigar esta desaparición, que le recuerda a otro caso similar, el de Nicolás, ocurrido hace unos años, en el mismo lugar, un niño de la misma edad y con un cierto parecido físico. El secuestro quedó sin resolver y podría ser la vuelta de Slenderman, así es como bautizó la prensa al secuestrador. 
Así es como empieza No soy un monstruo, con capítulos cortos y alternando la narración las dos protagonistas, la inspectora Ana Aren y su amiga la periodista Inés Grau, conocida periodista de informativos de televisión y autora de un libro de éxito. Iremos conociendo la investigación, y también el tratamiento dado al caso por los medios de comunicación. También son personajes importantes Javier Nori, el subinspector del grupo de menores del SAF, y Joan, amigo de Ana y hacker informático que ayuda en el caso.

La trama tiene giros inesperados y un final sorprendente. Refleja la angustia de las madres muy bien, puedes sentirla en algunos momentos. 

Confieso que he tardado en leer esta novela por varios motivos, uno es la desconfianza cuando una conocida periodista publica un libro, y otro es que encima le dan un premio y no me fío mucho de los motivos, las razones o el criterio para darlos (he leído novelas premiadas que me han aburrido y me han parecido bastante malas). Había oído críticas buenas y no tan buenas, al final, lo mejor era leer la novela para poder dar mi opinión, y a mi me ha gustado. Está bastante bien para ser la primera que escribe, este año he podido conocer a distintos autores nuevos que me han sorprendido gratamente. Creo que leeré La química del odio (aunque parece por los comentarios que he leído que es mejor la primera). 

No soy un monstruo es entretenida, engancha, te atrapa  y no puedes dejar de leer hasta terminar. Con un final inesperado, sorprendente, no dejes que te lo cuenten, tienes que leerlo.



Premio Primavera de Novela 2017

                         Lourdes

sábado, 24 de noviembre de 2018

LOS BESOS EN EL PAN, DE ALMUDENA GRANDES


Los besos en el pan

Autora: Almudena Grandes

Nº de Páginas: 336 págs.

Editorial: Tusquets

Año de edición: 2015

Género: Narrativa Contemporánea




Almudena Grandes Hernández (Madrid, 7 de mayo de 1960) es una escritora española, columnista habitual del diario El País, y contertulia en la sección Hoy por hoy de Cadena SER.
Desde pequeña quiso ser escritora, pero por voluntad de su madre (quien deseaba que se dedicase a una "carrera de chicas"​) ingresó en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid, aunque, según confesión de la autora, hubiera preferido estudiar latín (Lenguas Clásicas).​ Tras diplomarse, comenzó a trabajar escribiendo textos para enciclopedias. La primera novela que publicó fue Las edades de Lulú (1989), obra erótica que ganó el XI Premio La Sonrisa Vertical y fue llevada al cine por Bigas Luna al año siguiente. El libro tuvo un gran éxito y ha sido traducido a más de 20 idiomas. Su siguiente novela, Te llamaré Viernes (1991), ya apartada del género erótico, no tuvo gran repercusión. Sí la tuvo, en cambio, Malena es un nombre de tango (1994), que Gerardo Herrero adaptó al cine en 1996. Atlas de geografía humana (1998), Los aires difíciles (2002), Castillos de cartón (2004), y Estaciones de paso (2005), libro de relatosEn 2007 publicó El corazón helado,  ganó al año siguiente dos importantes premios: el José Manuel Lara y el Premio del Gremio de Libreros de Madrid. Su novela Inés y la alegría (2010) (con la que se inicia la serie Episodios de una guerra interminable), obtuvo en México el Premio Elena Poniatowska y el Premio de la Crítica de Madrid 2011. Después ha publicado El lector de Julio Verne (II), (2012) Las tres bodas de Manolita (III) (2014) y  Los pacientes del doctor García (IV) (2017) Premio Nacional de Narrativa 2018. En 2015 publicó Los besos en el pan.

Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, pero hay que ser todavía más valiente para aceptarla. Los besos en el pan, una conmovedora novela sobre nuestro presente.
¿Qué puede llegar a ocurrirles a los vecinos de un barrio cualquiera en estos tiempos difíciles? ¿Cómo resisten, en pleno ojo del huracán, parejas y personas solas, padres e hijos, jóvenes y ancianos, los embates de una crisis que "amenazó con volverlo todo del revés y aún no lo ha conseguido"? Los besos en el pan cuenta, de manera sutil y conmovedora, cómo transcurre la vida de una familia que vuelve de vacaciones decidida a que su rutina no cambie, pero también la de un recién divorciado al que se oye sollozar tras un tabique, la de una abuela que pone el árbol de Navidad antes de tiempo para animar a los suyos, la de una mujer que decide reinventarse y volver al campo para vivir de las tierras que alimentaron a sus antepasados… En la peluquería, en el bar, en las oficinas o en el centro de salud, muchos vecinos, protagonistas de esta delicada novela coral, vivirán momentos agridulces de una solidaridad inesperada, de indignación y de rabia, pero también de ternura y tesón. Y aprenderán por qué sus abuelos les enseñaron, cuando eran niños, a besar el pan.

En un barrio cualquiera de Madrid, (podía ser de cualquier ciudad española), se sitúa la acción de Los besos en el pan. Los vecinos de este barrio sufren las consecuencias de la crisis. Sus vidas se cruzarán y se originarán infinidad de conflictos, laborales y personales, hay amor y desamor,  violencia de género, enfermedades, cambio de sexo, depresión, suicidio, desahucios, secretos de familia, explotación laboral, corrupción, recortes en sanidad y en educación, y también solidaridad con los más necesitados y afectados por la crisis.
Es una novela coral en la que los protagonistas son la crisis y el barrio. A lo largo de un año conoceremos la vida de un grupo de personas de distintas edades y condición. La doctora preocupada por el posible cierre del Centro de Salud en el que trabaja; la peluquera que ve como dejan de ir las clientas de toda la vida por la crisis y que colabora en la recogida de alimentos para los más necesitados; el dueño del bar y su familia que descubre un antiguo secreto familiar; la profesora que ve como algunos alumnos no llevan bocadillo y decide crear un comedor social en el bar para que los niños de familias sin recursos no se queden sin comer; los abogados que ayudan a los afectados por las hipotecas abusivas y desahucios; las chinas que trabajan todo el día explotadas por la mafia; el joven que dejó la secundaria para trabajar en la obra y ahora tiene que volver a estudiar; también la abuela que prefiere que sus nietos pasen hambre antes que compartir mesa en el comedor social con los niños emigrantes. Encontramos todo tipo de personas, amas de casa, la asistenta, la compradora compulsiva, policías, parados, jubilados, separados, médicos, enfermos, periodistas, emigrantes, todos los personajes con sus historias particulares que muy bien entrelazadas formarán el puzzle del barrio. 

Los besos en el pan es lo que algunos denominan "novela de la crisis" (novela social actual), en la que la autora revindica la idea de "volver a vivir con dignidad, como nuestros abuelos". Me ha encantado como la mayoría de las novelas de Almudena Grandes que he leído.

Reseña de Los pacientes del doctor García en el blog

                                           Lourdes


lunes, 19 de noviembre de 2018

CRÓNICAS DE FUEGO Y NIEVE, DE VICENTE AUPI

Crónicas de fuego y nieve. La Guerra Civil Española y los corresponsales internacionales en la batalla de Teruel.

Autor: Vicente Aupi

Nº de Páginas: 224 págs.

Editorial: Dobleuve comunicación 

Año de Edición: 2017

Género: Ensayo, Crónica

Vicente Aupi en la presentación en Cella,  Teruel

Nacido en Valencia en 1960, de raíces turolenses. Profesional del periodismo desde 1978 hasta 2008. Autor de 9 libros de divulgación científica. En 1985 crea por su cuenta el Observatorio de Torremocha del Jiloca (Teruel), en el corazón del Polo del Frío del triángulo Teruel-Calamocha-Molina de Aragón, con sus propios telescopios y una estación meteorológica que en el otoño de 2015 ha culminado una serie climatológica de 30 años. Durante todo este tiempo investiga de forma paralela el clima de España y se especializa en divulgación científica y astrofotografía. Inició su carrera como periodista en Radio Popular de Valencia, fue redactor de Hoja del Lunes de Valencia, del diario Levante-EMV (1991-2008), especializado en las áreas de ciencia, urbanismo y medio ambiente. También ha colaborado con El País SemanalLa VanguardiaTVE, y Canal 9 entre otros. Ha escrito: Atlas del firmamento (1998, Premio al libro de divulgación científica mejor ilustrado, concedido por la Casa de las Ciencias de La Coruña), Guía del clima de España (2005), El Triangulo de HieloEstudio Climático del Polo del Frío Español (2013), El General Invierno y la Batalla de Teruel (2015) y Crónicas de fuego y nieve (2017) entre otros. Ha recibido el Premio de Periodismo sobre la Difusión de la Investigación de la Universidad de Valencia (1990 y 1992), Premio de Periodismo de la Universidad Politécnica de Valencia (1992), y dos premios del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).


El calendario de la guerra, desde el 18 de julio de 1936 hasta el 1 de abril de 1939, sitúa a la batalla de Teruel como el episodio central. También desde el punto de vista bélico e histórico, ya que a partir de ella se precipitan los acontecimientos, y a pesar de ciertos momentos de resistencia republicana, Franco cobra ventaja definitiva gracias a la ayuda de Hitler y Mussolini. Los corresponsales fueron testigos de ello y lo describen en sus escritos y crónicas de forma pormenorizada, criticando la actitud oficial de Gran Bretaña, Francia y Estados Unidos que con el pretexto del pacto de No Intervención consintieron esta ayuda. 


Se dieron cita en Teruel durante la Guerra Civil los mejores reporteros y fotógrafos del momento. Los periódicos más influyentes de la época como The New York Times, los londinenses The Times y The Daily Telegraph, o el francés Paris-Soir,  enviaron a Teruel  reporteros y fotógrafos de talla mundialmente reconocida, algunos escritores como Ernest Hemingway, George Orwell, John Dos Passos Antoine de Saint - Exupéry; periodistas  y fotógrafos como Herbert Lionel Matthews, Henry BuckleySefton Delmer, Robert Capa, Gerda Taro, Mathieu Cormano Ilya Ehrenburgpublicaban diariamente crónicas sobre los acontecimientos ocurridos en España, dada la importancia del desarrollo de la guerra para el futuro de Europa y del mundo, ya que la Batalla de Teruel "se convirtió en un episodio crucial para el futuro de la humanidad en los convulsos momentos en que se abocaba la Segunda Guerra Mundial merced a las ansias de poder de la Alemania gobernada por Adolf Hitler y sus delirios de grandeza. De lo que sucedía en Teruel dependía el curso de los acontecimientos mundiales, y así lo entendieron los periódicos más importantes del planeta, que enviaron a la diminuta ciudad aragonesa y su provincia a sus mejores corresponsales". (Página 27).

Las dos fotos de la portada del libro son obra de Robert Capa. La de la parte superior son miembros de un comando del ejército republicano el 3 de enero de 1938 tras el asalto al Gobierno Civil de Teruel, en el que se refugiaba una guarnición franquista. En la de la parte inferior se encuentran Ernest Hemingway (centro) con el corresponsal del New York Times, Herbert L. Matthews (al fondo a la izquierda), el brigadista internacional Malcolm Dunbar (izquierda, que fue Jefe de Estado Mayor de la XV Brigada Internacional en la Guerra Civil Española) y un soldado desconocido en una de sus incursiones en Teruel en diciembre de 1937.
Para enviar sus crónicas tenían que viajar a Valencia o a Zaragoza, según se encontrasen en el bando republicano o en el sublevado. Algunos encontraron la muerte como Richard Sheepshanks, Edward Neil y Bradish Johnson, que murieron en Caudé (muy cerca de la capital) cuando una bomba cayó cerca del coche en el que se encontraban, salvándose Kim Philby del diario The Times. Este suceso conmocionó al mundo en la nochevieja de 1937. La repatriación de los cadáveres fue una odisea, permanecieron varios días en Zaragoza donde se organizó un velatorio y se les rindió homenaje, siendo trasladados a la frontera francesa los féretros se enviaron por tren a París y a continuación a sus respectivos lugares de origen. A los tres les fue concedida, a título póstumo, la Cruz al Mérito Militar y doce meses más tarde, en Burgos, el general Francisco Franco condecoró en persona con la misma medalla a Kim Philby, único superviviente del suceso, quien había establecido una fluida relación con los responsables del aparato de propaganda de los nacionales y que se deshacía en elogios hacia los sublevados y siempre que podía escribía a su favor; décadas después se supo que era realmente un espía soviético y su pase de prensa una tapadera. 


No solo se jugaban la vida en los desplazamientos o en el campo de batalla, también se arriesgaban a sufrir congelaciones como las de muchos de los combatientes que murieron o sufrieron amputaciones por culpa de las bajas temperaturas de ese invierno de 1937 y 1938 en el que llegaron a caer por debajo de los -20 ºC, uno de los inviernos más fríos del siglo XX. Las Brigadas Internacionales llamaron a Teruel "el Polo Norte", y corresponsales como Matthews (The New York Times) escribieron que nada les impresionó tanto como el mal tiempo en el que se libró la batalla. Comentó el autor en la presentación a la que asistí, que calcula que sufrieron congelaciones no menos de 15.000 combatientes de los dos ejércitos. Unos murieron y otros pasaron por la tortura de las amputaciones. No hay ninguna otra batalla en la que se vea con tanta reiteración a los soldados con su correspondiente manta, que era más importante incluso que un fusil para salvar la vida. 

Para algunos de los corresponsales sería recordada esta contienda como "la mejor época de su vida como profesionales del periodismo". Y Ramón Buckley,  hijo de Henry Buckley recuerda que su padre le contaba que la nochebuena que pasó en Teruel con los republicanos, cantando con una rondalla en un establo, fue la mejor de su vida.

Crónicas de fuego y nieve es un libro muy interesante y ameno con unas fotografías impresionantes, que seguro que gusta a los amantes de la historia.



Lourdes

lunes, 12 de noviembre de 2018

BATALLADOR, JOSÉ LUIS Y ALEJANDRO CORRAL


Batallador

Autores: José Luis  y Alejandro Corral


N° de Páginas: 468 págs.


Año de Edición: 2018

Editorial: Doce Robles

Género: Novela Histórica, Biografía


Foto: El periódico de Aragón

José Luis Corral (1957, Daroca, Zaragoza) catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Zaragoza, historiador y reconocido escritor de novela histórica (El CidNumanciaEl invierno de la coronaEl rey felónEl trono malditoEl salón doradoLos Austrias...), entre otros muchos premios ha recibido el Premio de las Letras Aragonesas de 2017. En esta ocasión nos presenta su última obra, Batallador, escrita a "cuatro manos" con su hijo Alejandro Corral (Zaragoza, 1989), que es licenciado en Dirección de Empresas, técnico superior en Gestión Cultural, también imparte talleres de creación literaria, y publicó con éxito su primera novela en 2015,  El cielo de Nueva York

Padre e hijo vinieron a presentarnos su novela en el club de lectura al que pertenezco. Ha sido la primera vez que escribían juntos y seguramente no será la última, se han encontrado cómodos haciéndolo, aunque por ahora no tienen ningún proyecto en común, están preparando cada uno un nuevo libro para el año que viene, seguramente en primavera aparecerá el de José Luis Corral, con el que terminará la trilogía de Los Austrias. Por su parte Alejandro no quiso desvelar de que trata el nuevo proyecto en el que está trabajando, pero si que también saldrá antes del verano.

José Luis Corral nos contó que la idea de escribir juntos surgió cuando su hijo Alejandro después del éxito obtenido por su primer libro, le comentó que era más sencillo escribir novela histórica (que cuenta con documentación), que una donde todo es inventado y producto de la imaginación. Este le contestó que, porqué no escribía él una. Así es, como después de intentarlo un tiempo, reconoció que no era tan fácil como creía, y tras largas conversaciones se plantearon escribir una entre los dos. La estructura, los personajes de ficción y la trama, están consensuados, pensados entre ambos. Los capítulos se los han repartido, de acuerdo con lo ya acordado en el argumento de ficción y acorde siempre con los hechos reales, muy bien documentado ya que es fundamental en una obra de este tipo, novela histórica y biográfica, en la que casi todos los personajes son reales y se trata de novelar la vida del rey Alfonso Iel Batallador, para lo que han consultado los cerca de 300 documentos que se conservan de la época, encontrándose con que hay meses, incluso años, en los que no hay nada registrado; hechos como la muerte de su hermano, el rey Pedro I, no está registrada en ninguna crónica, sabemos dónde murió, pero no cómo ocurrió.


"Alfonso I nació con escasas posibilidades de reinar, pero fue rey de Aragón, de Pamplona y de Castilla. Conoció a El Cid, se caso con la reina Urraca de León y se proclamó Emperador de toda Hispania. Por primera vez esos reinos se unieron dinásticamente, casi cuatro siglos antes de los Reyes Católicos".

La figura de Alfonso I, el Batallador, fundamental para conocer la historia de Aragón y de España, es tremendamente controvertida. Héroe o villano, según quien cuente la historia. 

Las crónicas leonesas, como la Historia compostelana o las Crónicas anónimas de Sahagúnson contrarias a El Batalladoréstas achacan el fracaso de su matrimonio con Urraca de Castilla a la violencia y maldad con la que el rey aragonés la trató. Lo llaman "celtíbero furibundo", "impío aragonés", "nefando tirano" y lo tildan de "invasor, pérfido, traidor, cobarde, malvado, felón, ladrón, saqueador, perjuro y soberbio". No es de extrañar ver, después de esto, que no aparezca en las listas de los reyes de León y Castilla, (lo que para José Luis Corral es una clara manipulación de la historia) y eso que lo fue por matrimonio, por herencia paterna y por los numerosos territorios que conquistó. (La Iglesia terminó declarando la nulidad del matrimonio por parentesco). 
Por su parte las aragonesas como la Crónica de San Juan de la Peña, lo presenta valeroso, buen gobernante y prudente. Señalan a Doña Urraca como responsable de la ruptura por cometer adulterio con al menos dos nobles leoneses, por eso la repudió. 


"Podemos decir que también esto es una exageración por lo que definir su figura se hace complicado para el historiador".

Y en la crónicas árabes, como la de Ibn al-Athir, dejan entrever su homosexualidad, ya que prefería la compañía de hombres a la de mujeres, y aseguran que nunca compartió lecho con las múltiples concubinas que le ofrecían
Ellos en su libro han tratado de alejarse de los estereotipos y hacerlo "de carne y hueso". 

Dos personajes de ficción importantes serán, Bernardo de Jaca (que nos cuenta la historia en primera persona), acompañará al rey desde que se conocen en el Monasterio de San Juan de la Peña (cuando cuenta 13 años y Alfonso 11), y Elvira de Toro, dama de la reina Urraca,  ambos responden a los estereotipos de la época. Y aunque se trata de personajes ficticios, nos contaron como anécdota que se encontraron con un escriba y notario de nombre Bernardo de Jaca en alguno de los documentos firmado por Alfonso I. 

De Alfonso I podemos decir que fue un adelantado a su tiempo, dictó una serie de fueros que fueron fundamentales para la repoblación de las zonas que conquistaba. Siendo Aragón la frontera con los reinos musulmanes sabía que si no hacía algo, los musulmanes de estas zonas conquistadas se marcharían y los cristianos no se instalarían en esos territorios, por lo que dictó unos fueros extraordinarios como los de Daroca, Calatayud o Soria, que convertían a los repobladores en hombres libres "en el sentido que tenía la palabra en aquel momento, y además no se pagaban impuestos". 

"-¿Os he escuchado bien, mi señor? ¿Vais a hacer nobles a cuantos hombres se avecinen en Ejea?
-Sí, eso he dicho.
-Pero... la nobleza de sangre protestará.
-Bernardo, mi querido amigo, nadie en su sano juicio querrá venir a poblar estas peligrosas tierras fronterizas si no recibe a cambio algunas prestaciones, en la forma que sea: haciendas, rentas, exenciones o libertades". (página 173)

"-Necesitamos al pueblo menudo -alegó don Alfonso-. El rey y los nobles podemos conquistar ciudades, villas y castillos, pero no podemos poblarlos todos. Para que las tierras que ya hemos conquistado y las que ganemos en el futuro sigan siendo cristianas, precisaremos que se asienten cristianos, y si queremos que así sea, hacen falta este tipo de medidas".... (págs. 173,174)

Podemos encontrar también un pequeño homenaje a dos amigos y estupendos  escritores:

"-Recuerdo que visitamos una pequeña localidad llamada Alaón, donde se levantaba un destacado monasterio en cuyo escritorio uno de sus monjes más sabios, llamado Santiago Posteguillo, está escribiendo una crónica de la historia de Aragón, en la que se retrotrae hasta los tiempos de la dominación romana; y también lo acompañé a un pueblo de nombre Tahull, donde se han construido dos iglesias en piedra en cuyo interior estaba pintando unos frescos llenos de color un maestro llamado Javier Sierra, cuyos ojos reflejaban una pasión insondable por lo que estaba haciendo". (pág. 315).



Batallador es una biografía novelada, imprescindible para los amantes de la historia y de las novelas históricas.

                                 Lourdes

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